Gatos, embarazo y bebés

Te resolvemos todas las dudas que puedas tener sobre el embarazo y tu bebé si tienes gatos en casa. Y también las dudas que puedan surgir cuando tu niño crezca.

gatos-embarazoLa llegada de un nuevo miembro de la familia a casa revoluciona no sólo a los padres que están ansiosos por cuidar y ver a su hijo crecer saludablemente sino también a aquellas mascotas o pequeños miembros que ya pertenezcan a la familia.

Muchas madres se cuestionan la posibilidad de seguir o no con un gato en casa después de la llegada de su bebé e incluso durante el embarazo.

Existen muchos mitos sobre los gatos como animales de compañía, el embarazo y los niños, por lo que nosotros trataremos de disipar dudas respecto a este tema tan especial.

Gatos y embarazo

Para empezar, si tu intención es quedarte embarazada o ya lo estás no debes alarmarte, los gatos son animales domésticos muy cariñosos con personalidades tan dispares como los humanos pero que sentirán desde el primer momento el cambio que se ha iniciado dentro de la mujer.

Ellos sabrán como tratarte de ahora en adelante e incluso se mostrarán más cuidadosos y protectores con la madre, pues detectan perfectamente el cambio de hormonas y de alguna manera intuyen que algo distinto está pasando.

Por supuesto la higiene que mantengas en tu casa en cuanto pelos y limpieza de la tierra es fundamental aunque las mujeres durante el embarazo no se podrán hacer cargo de ello y serán los papás en este caso encargados de realizar esta labor.

Como bien hemos mencionado en un anterior artículo hay que saber que es la toxoplasmosis y como se transmite. Te explicamos detalladamente todo sobre esta enfermedad aquí en Toxoplasmosis y embarazo.

De todas maneras con respecto a esta infección existen exámenes previos que ayudan a controlarla fácilmente por lo que existe una probabilidad muy pequeña de que tu gato doméstico tenga esa enfermedad y la mamá se pueda contagiar.

La toxoplasmosis es más probable que afecte a la madre si ésta ingiera alimentos crudos como las verduras o frutas, embutidos o maneja carne cruda, por lo que deberá tener más cuidado con éste tipo de alimentos que con los gatos con los que conviva.

Gatos y bebés

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En ningún caso tener animales en casa es perjudicial para los niños aunque muchas personas se empeñen en demostrar lo contrario poniendo excusas y negando el beneficio que les aporta para su salud y para un comportamiento más humano y amoroso con los animales.

Desde el momento en que cruzamos el umbral de la puerta con un bebé en brazos los miembros gatunos de la familia deberán oler, curiosear y saber que de aquí en adelante existe un miembro más de la familia.

Como se sabe los gatos son neofóbicos; lo que quiere decir que odian los cambios bruscos y de ambiente, por lo que será indispensable que mientras transcurren los meses de embarazo enseñes y des a oler al gato o gatos las pertenencias del bebé e incluso dejes que se pasee por la habitación nueva y con objetos nuevos.

En ningún caso es aconsejable dejar a sus anchas al gato pasearse por la habitación del bebé y menos dejarlo a dormir en la cuna o en cualquier sitio del dormitorio porque puede confundirse y crear un hábito y una pertenencia de espacio.

Debes controlar sus pasos y dejar que sepa y entienda que el bebé tendrá su espacio y el seguirá teniendo el suyo como hasta ahora, no le cohíbas y menos aún empieces a restringir actitudes que antes sí podía hacer, pues ellos sentirán que estás menospreciándolo y puede que así se comporte de manera diferente y más negativa.

Cuando el bebé empiece a dormir en su cuna, jugar en su habitación y a gatear por la casa deberás estar atenta en todo momento pues serán los niños quienes se dediquen a perseguir al gato para tirar de sus orejas o de la cola.

Deberás controlar al principio actitudes de tu bebé para que a medida que crece sepa y entienda que hay que respetar y cuidar a los animales.

En cuanto a su salud no te preocupes, los bebés que crecen con animales en este caso gatos desarrollan menos alergias que cualquier otro bebé que no mantiene un contacto directo y constante con ellos.

Mantén siempre la misma relación con tu gato o gatos así no habrá problemas y conflictos entre ellos y tu bebé así ellos también desarrollarán un buen comportamiento con tus hijos y viceversa.

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