Ecografía del primer trimestre: ¿cuándo se hace? Descubre en qué semana del embarazo se realiza, cómo se hace y para qué sirve.

No hay duda que nos encontramos sin duda alguna ante una de las ecografías más importantes tanto para la futura mamá como para el futuro papá, ya que –por así decirlo- supone la primera toma de contacto desde el momento en que comienza la gestación, sobretodo si tenemos en cuenta que salvo la prueba de embarazo (que ha dado positivo) y algunos primeros síntomas de embarazo, al estar al comienzo del embarazo la futura mamá aún no siente físicamente la presencia del feto.

La primera ecografía del embarazo se realiza entre la semana 11 y la 12 de embarazo, y es en definitiva la correspondiente al primer trimestre.

Ecografía en el primer trimestre de embarazo

Se trata sin duda alguna de una prueba muy importante, tanto para la embarazada como para el ginecólogo, ya que permite conocer si el embrión se ha implantado correctamente (es decir, si se encuentra en el interior del útero o si sin embargo se encuentra fuera), medir su tamaño, conocer su edad gestacional, detectar el latido cardíaco y evaluar el número de embriones implantados.

¿Cómo se realiza la ecografía del primer trimestre?

Se trata en realidad de una prueba sumamente sencilla, que se lleva a cabo en la consulta de tu ginecólogo y totalmente inocua tanto para ti como para el embrión.

Para realizarla, la mujer debe desnudarse de cintura para abajo, cubrirse con ayuda de una sábana y tumbarse boca arriba en la camilla, adoptando una postura similar a la que mantiene cuando de forma rutinaria le realizan una citología.

Para hacer la ecografía, el ginecólogo introduce una sonda en la vagina, y la realiza.

¿Para qué sirve la ecografía del primer trimestre?

  • Permite detectar el latido cardíaco del embrión.
  • Detecta si el embrión se ha implantado correctamente.
  • Localización del trofoblasto, que luego dará lugar a la placenta.
  • Ayuda a conocer la edad gestacional.
  • Permite descubrir cuántas bolsas y placentas existen en caso de que se hayan producido gestaciones múltiples.
  • Medición de la translucencia nucal, que consiste en la medida de la nuca del bebé. Según este valor el bebé tiene más o menos riesgo de presentar alguna alteración en sus cromosomas.
  • Permite descartar la presencia de cualquier patología en los ovarios o en el útero.

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