Placentofagia: ¿Qué es?

Descubre qué es y en qué consiste la placentofagia, y cuáles son sus ventajas para la mamá.

Para empezar definiremos la palabra placentofagia para conocer exactamente qué significa; es la palabra que designa el acto de la mayoría de los mamíferos de comerse la placenta después del alumbramiento. En este caso es la madre o la hembra si hablamos de animales quien después de dar a luz ingiere los restos y demás partes que tiene que ver con la gestación.

En el caso de los animales ellos no se cuestionan si comerse o no la placenta es repugnante o contrario a sus normas sociales, ellos obtienen muchos beneficios cuando la consumen y es algo innato para ellos ya que no solo aporta beneficios nutricionales sino que también la consumen con el objetivo de no dejar rastro del alumbramiento de alguna cría por miedo a los depredadores.

placenta

Los beneficios que le aporta el consumo de la placenta a los animales tiene que ver con una  molécula  denominada "Placental Opioid-Enhancing Factor" que regula la actividad de opioides endógenos y provoca una reducción natural en el dolor que ocurre poco antes y durante el parto.

En cuanto a nosotros la placentofagia se ha ido extendiendo cada vez más, aunque es muy común en culturas más primitivas hoy en día muchos son los padres que abogan por la idea de guardar y consumir posteriormente parte de la placenta o cordón umbilical de su bebé.

Tanto en Europa como en E.E.U.U. la placentofagia es una práctica cada vez más integrada y su consumo se realiza por los beneficios que tiene después del parto, ayudando a la madre a recuperarse física y emocionalmente. Principalmente a la madre le previene de la depresión postparto y en cuanto al contenido nutricional las vitaminas y hormonas que contiene ayuda a reducir el volumen del útero contrayéndolo.

Beneficios de la placenta

En cuanto a las vitaminas que contiene la placenta una de ellas es la vitamina K, dicha vitamina reduce el riesgo de producir hemorragias después del parto, y en cuanto a las hormonas una de ellas es el lactógeno placentario humano (HPL) que estimula la subida de la leche materna.

Aunque para muchos sea una idea descabellada consumir la placenta; si bien es cierto que su consumo aporta muchos beneficios y nada de efectos secundarios, es cuestión de gustos si al final se quiere consumir al igual que se consume una trozo de carne de cualquier otro animal, pues su sabor es muy parecido a la carne de res.

Para consumirla se puede hacer de muchas formas intentando no calentarla ya que puede alterar el pH y destruir las vitaminas, por eso sería ideal ponerla en manos de una persona que supiera prepararla y dársela a la madre para su consumo, en trozos pequeños o en zumos son las opciones más demandadas.

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