Prueba del exudado vagino-rectal

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exudadoA principios del embarazo y hasta el segundo mes las mujeres gestantes tienen que someterse a varias pruebas para realizar un seguimiento minucioso del bebé y su crecimiento.

En el transcurso de esas pruebas el médico mira y observa con detenimiento el desarrollo del feto y los cambios que ocurren en la futura mamá durante la gestación.

Cada trimestre de embarazo tiene una ecografía obligatoria para indicar que el bebé mantiene y sigue un desarrollo normal y sin ninguna patología.

En cuanto a la madre pasa por una serie de análisis, controles de peso y de la glucosa pues su sistema ha cambiado por completo desde el momento de la concepción.

Una de las últimas pruebas que suelen recomendarse sobre la semana 35 de embarazo es la prueba del exudado vaginal-rectal.

¿Qué es el exudado vagino-rectal?

El exudado que se realiza a través de la vagina y el recto permite diagnosticar la infección del estreptococo del grupo B que se encuentra en la zona perineal importante a la hora del parto.

El estreptococo también es conocido por los expertos como el estreptococo beta hemolítico o Streptococcus agalactiae es una bacteria que a veces puede intalarse en la vagina y la vejiga urinaria.

El famoso exudado vaginal y rectal permite diagnosticar si la mujer embarazada tiene la infección la cual consiste en tomar secreciones de la vagina y el ano, siendo una prueba totalmente indolora a pesar de lo incómoda que pueda llegar a ser.

Si la prueba sale positiva, la matrona será quien durante el momento de parto propondrá un tratamiento antibiótico. Dicho tratamiento consiste en el uso de antibióticos por vía endovenosa con penicilina, ampicilina, eritromicina o clindamicina, dependiendo de cada centro y caso.

En el caso de que no se tratara la infección durante el parto existiría un riesgo de infección en el recién nacido al pasar por el canal del parto.

Las infecciones que pueden provocar en el bebé pueden ser  septicemia (infección generalizada por vía sanguínea), neumonía, meningitis o a largo plazo osteoartritis.

La incidencia de esta enfermedad es muy baja, entre 0,5-1,5 casos cada 1000 nacimientos, con una mortalidad del 20% en los bebés infectados.

Autor
Editora de Naturvida y responsable de publicidad, es también redactora de Embarazo y Parto. Puedes seguirle en su perfil de Google+

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